El Huesped, La lucha interna (2da parte)


Volver al inicio me sentó fatal, la derrota fue humillante, ya habían pasado tres días desde la caída. En mi interior sabia que tenia que seguir adelante, pero mi mente me seguía acribillando “no puedes!” “eres lo peor!” “todo para nada!” y así cientos de pensamientos destructivos una y otra vez se repetían en mi cabeza… estaba totalmente deprimido quizá mas de cuando inicie el viaje, pero sabia que tenia que seguir adelante, no había opción para mi, tengo que encontrar la manera de escalar la montaña me decía, pero mi mente luchaba contra mi diciendo NO PUEDES!..

Es como si dos personas vivieran en uno, Una es la mente que quiere protegerte, quiere asegurarse de que no sufras, por eso, no se atreve a ir a lo desconocido, no quiere que enfrentes tus miedos porque sabe lo que ha pasado anteriormente, caíste derrotado y la mente o esa voz en tu cabeza tiende a decirte las cosas que ya sabe, las repite una y otra vez y así cree “protegerte” por eso es tan “realista” o pesimista o negativa, porque la mente se basa en echos pasados y si en el pasado te paso algo que te hizo sufrir, ella dice NO! Por ahí no porque sufrirás y no quiero eso para ti.

En cambio la otra voz, la que no tiene voz, porque no habla en tu mente, es muy sutil, esta muy dentro de ti, esa voz te dice Ve! Arriésgate! Lucha! Inténtalo! Hazlo de nuevo, esa voz es la del corazón, de tu alma, de tu consciencia, también esta dentro de ti, ella quiere lo mejor para ti y solo quiere que vivas la vida, pero esta en desventaja con la voz mental, porque nuestra historia, nuestro pasado le da la razón a la voz mental y es mas bulliciosa.

Al final me encontraba solo, en medio del bosque, totalmente destrozado mire hacia atrás, “no quiero regresar!” subí la vista hacia la montaña y me dije tengo que volver a intentarlo, porque lo que he vivido en la ciudad ya lo conozco y se a donde me llevara, escalar es mi única salida.

Empezar de nuevo

Cogí todas mis cosas, aun me dolían las heridas pero empece a escalar, extrañamente fue mas fácil esta vez, ya sabia el camino y al cabo de una semana ya estaba donde anteriormente me había costado estar tres meses, logre llegar a ese punto, donde tenia que enfrentar a ese monstruo, lo estaba esperando pero no apareció, solo escuchaba su gran rugido a lo lejos y eso me crispaba los pelos, pero estaba decidido a volver a luchar contra el.

Seguí escalando y caminando por el sendero hacia arriba y no aparecía ese monstruo, solo un rugido de vez en cuando pero nada mas, volví a estar motivado pero mas precavido, no me confié esta vez, y paso unos días mas y sin darme cuenta, sin percatarme había sobrepasado a ese monstruo, porque ya lo escuche a mis espaldas.

Que paso! Lo superé? lo vencí? No, esta vez, como no le preste atención, no me enfoque en él, jamas se interpuso en mi camino y por arte de magia ya no se atrevió a detenerme.

Un nuevo punto de apoyo

Durante el camino aparecen puntos de apoyo, como si la montaña te ayudara a seguir adelante, pese a su imponencia, busca motivarte de alguna manera para que vayas a conquistarla, y nuevamente apareció ese punto de apoyo, entonces lance la cuerda hacia arriba con todas mis fuerzas y se engancho fácilmente a la primera, y eso me ayudo a escalar y avance mas rápido.

Ahora me veo tentado de asegurar ese punto de apoyo, de que me acompañe toda mi trayectoria pero se, que puede ser solo temporal, así que no quiero aferrarme a ella y sufrir otra caída, solo avanzo hasta donde me permita avanzar, de allí seguiré con o sin esa referencia.

Perdido en el bosque

El problema de llevar tu atención hacia algo o alguien durante tu camino, es que te desvíes del mismo. Entonces sin darme cuenta, al pensar una y otra vez en esa ayuda, me empece a desviar, porque la mente cuando no eres consciente se desvía hacia donde te enfocas.

Has notado alguna vez que cuando vas en bicicleta y miras hacia adelante una piedra, te la quedas mirando mientras conduces, pasas por encima de ella?… ¿te ha pasado? así es la mente, te enfocas en algo e inconscientemente vas hacia allí si no reaccionas rápido.

Me paso después de siete días caminando, me di cuenta que me enfoque en algo y deje de avanzar empece a dirigirme hacia ese punto, que aunque no era nada malo, pero no me estaba dejando avanzar.

Aparecen tus guias

Totalmente centrado en una distraccion, Aparecío uno de mis maestros y mentores y siempre tienen una palabra, una frase o una serie de párrafos y te hacen reaccionar, por eso cada cierto tiempo me dedico a leer, no dejo de leer, allí están los mentores, allí están tus guiás, es como si fueran unos fantasmas que aparecen en medio del bosque y te dicen cosas, porque muchos de estos autores ya están muertos, pero dejaron sus escritos en los arboles, en las piedras, en la tierra, en cuevas, y si te detienes a leerlos ellos te guiaran, porque no quieren mal para ti, ellos ya estuvieron aquí. Ya superaron todo y dejaron su huella, dejaron granitos de maíz, pistas, leyendas para que tu avances.

Esta es la razón de escribir estos artículos, porque sé que alguien mas, no se si hoy, mañana o quizá en años o cientos de años va a querer cruzar este camino y se encontrara con estos escritos y seguro les va a ayudar… lo hago como han echo todos los grandes guías, aprendí de ellos, deja una huella y si tu llegas aquí, también deja tu propia huella a tu estilo, seguro alguien te lo agradecerá en el futuro.

Sigo adelante, sigo caminando, no me he detenido ni un solo día, tal vez me desvío, pero no paro, porque esto no se trata de llegar a una meta en 3 meses, un año, esto es un largo recorrido y yo siempre voy a paso lento, no quiero acelerar porque terminare cansado, voy despacio a mi ritmo.

Continuará…
Primera parte> https://www.nepeln.org/2020/06/levantarse-despues-de-la-derrota-vencer.html

Recomiendo ver la película El Huesped.. una gran película de ficción que revela lo que todos vivimos en el día a día.

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